Aún me da coraje como pueden actuar de esta forma.
Hasta ahora pensaba, que un regalo se trataba de algo que alguien obsequiaba a otra persona sin ningún otro intercambio más que el del propio afecto por el cuál se hace el mismo.
Sin embargo, hace pocos días recibo una llamada de una Editorial de la que no sé si nombrar por eso de no hacerle publicidad gratuita; claro que, porque no decirla cuando es cierto lo que comentaré. No es otra más que la Editorial Ediciones Ruedas, a partir de ahora, para mí, Ediciones Robas.
La llamada viene a colación de cómo leo, y en múltiples ocasiones he hecho compras de sus ofertas, pues se comunican como con un cliente al que tienen en su base de datos.
La cuestión principal, como os decía, se trata en que recibo una llamada donde se me ofrece un libro (tratándose de una editorial esto tenía que ser ¿no?) Pues bien, me preguntan si acepto el recibirlo, ya que estaban tomando contacto con sus clientes y de paso, dándose a conocer a otros, y creían esa era una buena manera de hacer publicidad, más que hacer gastos en medios de comunicación y de esta manera, procedían a mantener contacto con su clientela de forma más directa…
En reiteradas ocasiones, pregunté, si habría gastos o debería proceder a abono de dinero alguno, si fuese así, en ese caso no tenía objeción en recibirlo, por lo que acepto una vez puesta la condición comentada. Siendo entonces, cuando la vendedora me hace saber, que entraré en un concurso para un regalo como cliente. A esto último, ni importancia le presté, pues, mi suerte en sorteos… Nunca.
Siguiendo con el relato. Al siguiente día, la comercial hace aparición y procede hacerme un pequeño cuestionario simple sobre Leer el resto de esta entrada »